¡Se nos va el 2017!

Último día del año, no podía no aparecer para hacer un mini resumen. ¿No?  

Se preguntarán qué pasó conmigo estos dos meses que estuve ausente. La respuesta es bien sencilla la verdad, octubre fue el viaje a NYC, fui y volví, y regresé con unos dolores de muela horrible. Dolores que me llevaron directo al dentista, y no es chiste, me bajé del avión, llegué a casa, me tomé un té y partí al dentista. 

¿Razón del dolor? Muelas del juicio. 

Me sacaron las 2 de abajo y estuve más de 2 semanas sin poder abrir bien la boca y comiendo todo líquido o en papilla. 

Noviembre, por otro lado, fue sinónimo de escritura. Se me ocurrió participar del NaNoWriMo 2017. Para quienes no lo conocen, es un proyecto de escritura en todo el mundo, donde cada escritor debe realizar una novela de 50.000 palabras en un mes. Todos nos unimos en este proyecto, compartimos frustraciones, alegrías y lágrimas. Es un proyecto hermoso. 

El cual me complace decir que completé :D
Bueno, no en un 100%. Sucede que sí, efectivamente llegué a las 50.000 palabras (50.145 palabras para ser exacta), pero no completé la novela. Me faltaron unos 4 capítulos más para llegar al final, pero al menos ya estoy en las últimas partes y pretendo terminarla este verano. 

El problema de meterme en NaNo este año, es que funcionaba en base a la novela. Cada minuto libre que tenía, lo dedicaba a escribir, analizar, desarrollar y pensar puntos clave de la historia. 

Si bien tenía armada una escaleta para ir escribiendo, todo fue mutando a medida que iba desarrollando la historia. Eventos eran cambiados de momentos en la historia, personajes eran agregados e interacciones eran mejoradas. El protagonista fue mutando hasta cobrar vida propia y me encanta eso. 

Lo que no me encantaba, es que tiempo para otra cosa que no fuera escribir, no tenía. Llegué al 30 de noviembre con una sonrisa de oreja a oreja, pero con un agotamiento que se los encargo. 

Creo que ese finde dormí casi 10h seguidas y me pegué muchas siestas. 

 

Por otro lado, diciembre es un caso aparte. Entre navidad y ahora año nuevo, el tiempo se pasa volando. Más todavía si en mi oficina tengo tareas nuevas que hacer. 

Al menos estoy aquí actualizando. Pero pasemos al recuento del año, shall we? 

Este año fue, a falta de palabras, extraño. Con momentos altos, llenos de alegría, y con momentos llenos de decepción. 

Dicen que para que un personaje sea creíble en una historia, debe pasar por altos y bajos que lo cambien en cierta forma. Que vayan moldeando su carácter y lo hagan evolucionar.  

Si tomamos esta idea, mi 2017 fue como una temporada de cambios para mi vida. Este año fue una de esas temporadas en las sitcoms, donde todos cambian. Donde los protas viven situaciones tan diferentes, que no les queda otra que mirar cómo la vida intenta decirles algo. 

¿Qué aprendí? Que las cosas nunca son cómo las esperas. 

Esperaba no llegar a la meta del NaNoWriMo y llegué. 

Esperaba que el viaje a NYC fuese increíble, cambiante y renovador. Llegué decepcionada de una ciudad que se parece demasiado a la mía y en especial decepcionada de la hipocresía e inutilidad de las personas (ya les contaré del tema). Las señales estaban allí, pero no quise verlas. 

Esperaba no terminar mis proyectos y logré terminar todo lo que me propuse. 

Esperaba decepcionarme de algunos y terminé sorprendiéndome gratamente. 

Esperaba muchas cosas y recibí todo lo contrario, para mal y para excelente. 

 

Pero como bien decían las predicciones (si es que creen en ellas), el 2017 era el año del gallo y con este llegan los altos y bajos, al menos para las personas de mi signo. 

Y sí, me puse media esotérica, pero es chistoso cuando lees estas “predicciones” pasadas y notas que no estuvieron tan equivocadas. ¡Je! 

 

¿Qué destaco? Pues muchas cosas. Conocí a dos de mis amores ídolos: Mark Hamil (the one and only Luke Skywalker) y Austin St. John (the best ranger, Jason Lee Scott). Conocí a Chris Claremont, Jim Lee, Frank Miller, Rainbown Rowell y a un montón de artistas increíbles. 

Muchas cosas del viaje fueron buenísimas, de ahí destaco el MET y el Museo de Historia Natural, además la Isla Elis y las vistas del puente de Brooklyn cuando estuvimos en Brooklyn Heights. También agrego el barrio del Soho y las deliciosas galletas de Lavein, las mejores galles que he comido en mi vida (superan las Madelaines de París). 

Este año, como gran logro, pude terminar 2 cosplays de dos personajes increíbles: Black Widow y Wonder Woman. Ambos con sesiones de fotos maravillosas, la de Nat fue mi favorita lejos (la de Diana estaba mega enferma ese día, traté de dar lo mejor de mí, pero fui un fiasco, sorry quijote! T_T) 

Mi familia siempre la pongo en las partes buenas. Son mi apoyo y pilar principal, siempre ahí para ayudarme y estar conmigo. Lo son todo <3 

Este fue el año para acercarme más a dos personas importantes para mí, dos amigos que valoro un montón y que fueron mi apoyo cuando vomitaba rabia contenida. Chicos, ustedes dos que saben quiénes son, un abrazo gigante. 

Estoy segura que hay más cosas, pero estas son las que más recuerdo y, por ende, las que más valoro. 

 

¿Qué espero del 2018?  

Que me sorprenda :) 

Espero viajes, espero estudiar, espero sonrisas, lágrimas e historias para contar. Espero vivir el año plenamente y disfrutar a concho todo lo que me dé, sea bueno o malo. No importará, será parte de mi vida y de lo que debo aprender. 

Cómo dice un tema de Take That que me encanta: 

We don’t have too much time here
And time it travels far too fast
We’re not too far we’re down here
Before they take it from our hands.
(Love Love, Take That) 

No tenemos mucho tiempo aquí, el tiempo pasa tan rápido que nos toca vivirlo antes que nos lo quiten. Y es así cómo pretendo y espero vivir el 2018, aún hay muchas cosas que quiero hacer y necesito hacer ahora. Nunca es tarde, dicen. 

A ver cómo nos va. 

 

Por eso a todos, un beso y un abrazo. Esperemos lo que se viene con la mejor sonrisa que tengamos y esperemos que lo se viene con los brazos abiertos. 

¡Nos vemos el otro año!  

 

 

Credits: 

Photo by Cristian Escobar on Unsplash 

Deja un comentario